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Road trip por Cuba, ruta de 15 días por la isla

¿Pensando en hacer un road trip por Cuba? Estáis en lo cierto ya que es un destino que nunca se olvida. Sus contrastes, el buen ambiente, la calidez de su gente y la sensación de que el tiempo está detenido hacen que su turismo esté creciendo considerablemente en los últimos años.

Este aumento se debe prácticamente a su variedad paisajística, pues contiene un gran número de lagos, montañas, valles y, como no, cayos y playas paradisíacas. Todas estas condiciones hacen posible que cada vez sean más personas las que opten por realizar un recorrido por el país.

Antes de seguir, hay que destacar que Cuba es un país a reformar, es decir, la gran mayoría de carreteras no se encuentran en buen estado. Si a esto le sumamos las largas colas para repostar combustible y los altos precios para poder alquilar un vehículo, os recomendamos enormemente recorrer todo el país en taxis privados, colectivos o en autobuses destinados única y exclusivamente para el turismo.

Al haber sido colonia de España, el idioma oficial es el español. En cuanto al medio de pago, su moneda es el peso cubano y al cambio, 1 euro equivale a 23,50 CUP. Aquí hay que hacer un gran matiz ya que en el mercado informal 1 euro equivale a 170 CUP aproximadamente. ¿Qué quiere decir esto? Que no se os ocurra cambiar dinero en cualquier banco de vuestro país antes del viaje, hacedlo únicamente cuando lleguéis a Cuba.

La moneda cubana está muy devaluada y por esta razón en la gran mayoría de establecimientos aceptan el euro, eso sí, la vuelta os la darán en pesos cubanos. Lo que si os recomendamos es que preguntéis antes a cuánto está el cambio. Nunca aceptéis un cambio inferior a 150 CUP. Para ello existe una web en la que podréis ver diariamente el valor del peso cubano con respecto a las principales monedas internacionales: eltoque.com. No os preocupéis por esto que en cuanto pongáis un pie en Cuba lo entenderéis rápidamente.

Ojo con la tarjeta de crédito, ya que apenas aceptan pagar mediante esta vía. Además, tras el «bloqueo desatado» con los Estados Unidos, no es posible pagar con ciertas tarjetas de crédito. Nosotros os recomendamos pagar en euros y que os devuelvan el cambio en pesos cubanos, donde 1€ sea siempre superior a 150 CUP.

Por último, si estáis buscando algún tipo de viaje organizado para visitar el país, os dejamos el Circuito de 15 días por Cuba. No obstante, si como nosotros, queréis recorrer Cuba por libre y conocer el país a vuestro aire, os dejamos nuestro itinerario de 15 días por la tierra del son, el puro habano y el ron.

RUTA DE 15 DÍAS POR CUBA

1. VUELOS

A pesar de que Cuba tiene 16 aeropuertos, sólo 3 de ellos están considerados como aeropuertos principales:

  • el Aeropuerto Internacional José Martí Perez (HAV). También conocido como Aeropuerto de La Habana, está ubicado en el municipio de Boyeros y se sitúa a 18 kilómetros de la capital.
  • el Aeropuerto Internacional Juan Gualberto Gómez (VRA). También conocido como Aeropuerto de Varadero, está ubicado en la ciudad de Varadero y se sitúa a 37 kilómetros del centro de la ciudad.
  • el Aeropuerto Internacional de Santiago de Cuba (SCU). También conocido como Aeropuerto Antonio Maceo y Grajales, está ubicado en la ciudad de Santiago de Cuba y se sitúa a 6 kilómetros del centro de la ciudad.

Seguramente vuestra puerta de entrada a Cuba sea a través de la terminal 3 del Aeropuerto de La Habana, ya que es la terminal que está destinada a los vuelos internacionales.

Como siempre, reservamos nuestros vuelos a través del buscador eLandFly. Se trata de un comparador de vuelos que ofrece los precios más bajos en función de la fecha deseada. Una vez elegido el vuelo, os reedirige a la web de la aerolínea para terminar el proceso de reserva. Desde que lo conocimos se ha convertido en nuestro buscador por excelencia.

Para más información sobre eLandFly, visitad nuestro artículo.

2. SEGURO DE VIAJE

Como no podía ser de otra forma, reservamos nuestro seguro de viaje con Iati. Os recordamos que Cuba no tiene un sistema médico eficiente por lo que es altamente recomendable viajar con un buen seguro.

Por si os sirve de ayuda, nosotros siempre optamos por la modalidad «Mochileros«. Ante una caída haciendo algún tour o trekking por zonas más selváticas, como por ejemplo Viñales o cualquier parque natural, os cubre absolutamente cualquier daño recibido. Es mejor viajar bien cubierto.

Además, ahora por hacerlo a través de nuestro enlace, podéis obtener un 5% de descuento en cualquier seguro de viaje Iati. Solo tenéis que hacer click en el siguiente banner:

Si queréis más información sobre cómo funciona, que modalidad de seguros hay y cuáles son sus coberturas, visitad nuestro artículo Seguros de viaje IATI – 5% DESCUENTO, cobertura y recomendaciones.

3. TRANSPORTES

Como os comentábamos, las carreteras en Cuba se encuentran en restauración o en proceso de construcción. Nosotros somos de los que, cuando visitamos un país, siempre optamos por alquilar un vehículo y recorrer todo el territorio a nuestro aire.

Sin embargo, Cuba es un país en el que lo desaconsejamos totalmente, pues alquilar un coche allí se sale de precio con respecto a cualquier otro país y además, hay largas colas para poder repostar combustible. Estamos hablando de unas 8 horas para poder echar gasolina y de hasta 34 horas si se trata de gasoil, algo que retrasa bastante la visita a las distintas ciudades.

Por esta razón, optamos por hacer todo nuestro viaje con Viazul, una empresa nacional que conecta todas las ciudades de Cuba de oeste a este y viceversa. Hay que añadir que Cuba es un país que engaña, aunque se vea en el mapa como una isla aparentemente pequeña, la realidad es que es muy extensa.

Las distancias entre las distintas ciudades son muy largas, por lo que debéis de tenerlo en cuenta a la hora de organizar vuestro viaje. Si disponéis de 15 días os recomendamos recorrer la mitad occidental del país. Sin embargo, si disponéis de 1 mes, tenéis tiempo más que suficiente para recorrer toda la isla.

Viazul es la única agencia de transportes enfocada al turista y en nuestro caso, siempre nos gusta reservar todos los servicios con empresas locales, ya que son las que van a prestar la mejor asistencia y las que ofrecen la mejor garantía. Al fin y al cabo son carreteras desconocidas para nosotros.

Los autobuses de Viazul están muy bien y para vuestra tranquilidad disponen de aire acondicionado. Además, los precios son bastante más económicos que si viajáis en taxi o en transporte compartido. En cuanto a sus oficinas, se encuentran justo en el interior de las estaciones de Ómnibus de las distintas ciudades.

Como dato informativo, en Cuba el transporte no funciona como en el resto de países. Una vez comprado vuestro billete, debéis de estar en la oficina de Viazul para hacer el check una hora y media antes de la salida del autobús. Si por alguna razón vuestro autobús sale muy temprano y no queréis estar tanto tiempo esperando en la estación, lo mejor es llamar por teléfono a cualquiera de los números que aparecen en vuestra reserva y, confirmar que llegareis como mucho media hora antes. Así lo hicimos nosotros y no hubo ningún problema.

Eso sí, hay que tener cuidado con las cancelaciones de los viajes para no llevaros sorpresas de última hora como nos pasó a nosotros. Con nuestra reserva en la mano, contactamos con Viazul un día antes para confirmar nuestro check desde La Habana a Viñales, ya que el bus salía muy temprano. Nos enteramos justo en ese mismo momento que esta ruta llevaba semanas sin hacerse, imaginaros nuestra cara porque nadie nos había avisado, ni por email ni por whatsapp.

Menos mal que la gente cubana es muy amable y siempre hay alguien dispuesto a ayudar. En nuestro caso tenemos que darle las gracias a Carmen, a la que bautizamos como nuestra salvadora cubana. Ya os hablaremos de ella más adelante cuando lleguemos al apartado de Viñales.

Aún así, preferimos viajar en Viazul frente al taxi o al transporte colectivo, ya que es mucho más económico y el servicio que prestan está relativamente bien tratándose de un país como Cuba.

4. INTERNET Y TARJETA SIM

Cuba no incluye el Internet tal y como todos lo conocemos, además hay muchas restricciones de WIFI. Para nuestra suerte, la empresa de telefonía estatal Cubacel ofrece una SIM enfocada al turista. Esta tarjeta tiene servicio las 24 horas e incluye 6GB de datos, 100 minutos de llamadas nacionales e internacionales y 100 SMS.

Nosotros hicimos uso de Internet a todas horas, llamamos todos los días a nuestros familiares y tuvimos más que suficiente. Si por cualquier circunstancia necesitáis más datos, podéis recargar hasta 5GB adicionales.

Las tarjetas SIM debéis de reservarlas desde casa a través de la página web SuenaCuba. Tiene un precio de 29,52USD y funciona a las mil maravillas por todo el país. Una vez que tengáis la reserva, os llegará un correo con un código que será necesario para recoger dicha SIM. Las oficinas se encuentran en la terminal 3 del aeropuerto Jose Martí de La Habana y en el aeropuerto de Varadero.

Si aterrizáis en el aeropuerto de La Habana, debéis de dirigiros al stand de CubaTur situado justo antes de pasar el control de pasaportes, bajando a la izquierda por las escaleras. No os preocupéis que nada más salir del avión encontrareis indicaciones por todo el aeropuerto.

Si por el contrario aterrizáis en el aeropuerto de Varadero, debéis de dirigiros a la salida de dicho aeropuerto, ya que la oficina de CubaTur se encuentra en un local situado fuera de las instalaciones.

Si no os da tiempo y no podéis recoger la tarjeta SIM en el aeropuerto, podéis dirigiros a cualquiera de las oficinas de ETECSA situadas en las principales ciudades del país. Muy importante conservar el código que os envían a vuestro correo para poder recoger la tarjeta SIM.

Por si acaso, os recomendamos que además, reservéis desde casa una VPN. Al tener el Internet restringido hay ciertas webs que no están disponibles en Cuba. Nosotros contratamos CyberGhost un día antes de nuestro viaje y nos funcionó Internet perfectamente durante toda nuestra estancia en el país.

5. DÍA 1

LA HABANA-SANTA CLARA

Nuestro road trip por Cuba arrancaba en la ciudad de Santa Clara. Para ello, nos dirigimos hacia la puerta de salidas del aeropuerto para tomar nuestro primer autobús con la empresa Viazul. El trayecto desde el aeropuerto de La Habana hasta la ciudad de Santa Clara fue de 5 horas.

La estación de Ómnibus en el aeropuerto de La Habana se encuentra frente a la puerta de salidas. Como os hemos comentado, debéis de ir una hora y media antes de cada salida a la oficina de Viazul para hacer el check. Nosotros llegamos muy justos porque nuestro vuelo se retrasó y, tras una primera negativa por parte de la chica de la oficina, finalmente pudimos acceder sin problemas al bus.

¿Por qué Santa Clara para comenzar nuestro recorrido? Porque no queríamos dejar ninguna ciudad a medias. Tras un estudio exhaustivo analizando cuál era la mejor forma de organizar el viaje, vimos que lo más viable era visitar primero el este de la mitad del país, y desde ahí ir acercándonos a la parte más occidental.

Cuando vimos que Viazul hacía el servicio desde el Aeropuerto de La Habana hasta Santa Clara, no lo dudamos ni un segundo. Recordar que el transporte en Cuba no funciona como en el resto de países, que no hay muchos horarios de salida y que allí el tiempo es oro, sin lugar a dudas era lo más factible.

6. DÍA 2: SANTA CLARA

ALOJAMIENTO

Nuestra primera toma de contacto con Santa Clara fue de noche ya que el transporte de Viazul  llegó a las 3 de la madrugada. Nada más tocar tierra en la ciudad nos dirigimos al que sería el primer alojamiento de nuestro road trip por Cuba, el Martirena’s Hostal.

A pesar de lo tarde que era, justo en la misma puerta nos estaban esperando los anfitriones, un matrimonio que nos ayudó con nuestro viaje desde mucho antes de llegar a Cuba. Se portaron muy bien con nosotros y estaremos eternamente agradecidos. De hecho fue Niury, la dueña del hostal, la que nos informó de la web eltoque.com semanas antes de nuestro viaje. Gracias a ella entendimos un poco mejor las tasas de cambio y el mercado informal.

El hostal estaba genial, se trataba de un apartamento independiente a la casa. La habitación era muy grande y estaba muy limpia. Disponía de aire acondicionado y de ventiladores, algo que se agradece bastante ya que en Cuba hace mucho calor y hay mucha humedad.

El baño también era muy amplio y contenía todos los servicios básicos: gel, champú, toallas y secador de pelo. Además, el apartamento disponía de una cocina privada con frigorífico. Allí nos tenían preparado una jarra de zumo y agua bien fría, después de 10 horas de avión y 5 de autobús aquello nos supo a gloria.

Para arrancar bien el día, por la mañana nos sirvieron el desayuno en la terraza. Era muy completo: tostadas con mantequilla, fruta, queso, mermelada, zumo y café. Allí probamos por primera vez la guayaba, una fruta típica de Cuba.

Justo este día no había conexión de Viazul entre Santa Clara y Cienfuegos por lo que los dueños del hostal nos hicieron el favor de negociar a muy bien precio un taxi privado para los dos. Nos recogía por la tarde en la puerta del hostal así que, tras desayunar, nos dirigimos hacia el parque Leoncio Vidal para comenzar el primero de nuestros tours por Cuba.

TOUR

El tour arrancaba frente al Teatro la Caridad, situado a escasos 3 minutos a pie desde el alojamiento. Al contrario que otras ciudades cubanas, Santa Clara no tiene un patrimonio muy extenso. Sin embargo, guarda bastantes tesoros en torno a la historia de la Revolución Cubana. ¿Sabías que allí está enterrado Ernesto Che Guevara?

Para conocer la ciudad hicimos el tour gratuito Free tour por Santa Clara. La guía nos contó su historia y nos llevó por los lugares más representativos.

No obstante, si queréis visitarla por libre, os dejamos un listado con los 5 lugares más importantes de Santa Clara:

MAUSOLEO DEL CHE GUEVARA

TREN BLINDADO

PARQUE LOS BEATLES

CAFÉ MUSEO REVOLUCIÓN

PARQUE LEONCIO VIDAL

OCIO

El tour terminó en el tren blindado, así que aprovechamos para entrar en el Café Museo Revolución y tomar algo. Ambos lugares se encuentran a escasos metros el uno del otro. Como su propio nombre indica, el lugar es todo un museo, contiene objetos de diferentes épocas de la historia cubana. Si viajáis a Santa Clara os recomendamos que lo visitéis y probéis sus cafés y sus mojitos.

El dueño era español, concretamente de Castilla y León y fue precisamente allí donde nos estrenamos con el regateo del cambio euros-pesos cubanos. La chica que nos atendió nos ofreció el cambio a 120 pesos, le dijimos que por menos de 150 no lo aceptábamos y ella finalmente accedió. Recordad que no debéis de aceptar ningún cambio por menos de 150 pesos cubanos, aunque esto depende del local y aquí fueron muy flexibles.

Para comer fuimos a un restaurante que nos aconsejaron los dueños del hostal. Se llamaba LA TURAM y el propietario también era español. Se trataba de un local muy pequeño en el que tuvimos que esperar un poco, pero esto es algo normal en Cuba porque allí se tiene que hacer cola absolutamente para todo. La comida no estaba mal, su especialidad son las pizzas así que nos pedimos un par de ellas.

Aprovecho para indicar que Cuba es un país con escasos recursos y que todo lo que llega es importado. ¿Qué quiero decir? Que ojo con el precio de las cosas ya que os sale más barato pedir un mojito, daiquirí, piña colada o canchánchara que una cerveza. La lata de cerveza que en cualquier supermercado español te cuesta 0,30€ te la cobran en Cuba a 2,5€. He puesto el ejemplo de España porque casi todos los productos importados provienen de España.

En muy pocos lugares pudimos ver cerveza local cubana y aprovechando la crisis también te la cobran al mismo precio que la importada. Aún así, con el calor que hace en Cuba, no hay nada mejor que una cerveza bien fría, que se le va a hacer.

Tras pasar el día completo visitando la ciudad, nos dirigimos hacia el alojamiento para partir hacia el próximo destino de nuestro road trip por Cuba: Cienfuegos. Allí nos esperaba el taxista, que para los que lo necesiten, os dejamos su contacto. El chófer se llama Mario y su número de teléfono es +53 52474795.

7. DÍAS 3 Y 4: CIENFUEGOS

ALOJAMIENTO

Al igual que ocurre en Marruecos con los riads, en Cuba está muy establecido alojarse en hostales o en casas habilitadas para el turismo. Como andaluz, nada más ver que había un lugar llamado Casa El Patio Andalú no lo pensamos ni un segundo, nos pusimos en contacto con ellos y reservamos nuestro alojamiento.

Para nuestra sorpresa, nos encontrábamos en la casa de Joel Zamora, una leyenda del flamenco en Cuba. Este lugar tiene un tablao flamenco en el que imparte clases y ofrece espectáculos los fines de semana. ¿Quién nos iba a decir que íbamos a acabar en Cienfuegos disfrutando de un show de estas características?

En Casa El Patio Andalú nos alojamos dos noches, la habitación era muy amplia y el baño era funcional. Ambos se encontraban en un apartamento independiente al hogar. Hemos de decir que los dueños fueron muy hospitalarios, nada más llegar nos sirvieron un té con las hojas de uno de sus árboles, sabía a anís.

No nos faltó de nada y estuvieron atentos a nosotros en todo momento. Lo mejor fue compartir anécdotas con ellos e intercambiar historias donde las risas estuvieron aseguradas. Tanto Joel como su mujer son personas que merecen la pena conocer.

El desayuno nos lo sirvieron en el patio: tostadas con mantequilla casera y café. Hemos de decir que la mantequilla estaba realmente buena. En cuanto al show flamenco tuvimos la suerte de poder disfrutar de él una de las noches, ya os hablaremos más adelante en la cena del día 3.

CENA

Esta noche cenamos en Gastrobar Cubanero. Está situado a 1 minuto andando del céntrico parque José Martí y es realmente caro. La comida no nos resultó de calidad para los precios que tenían pero era lo único que había abierto. Era lunes y los lunes en Cuba no abren todos los establecimientos. Eso sí, el cambio nos lo dieron a 200 CUP, el más alto de todo nuestro road trip por Cuba. Aún así, no recomendamos este lugar, no merece la pena.

DÍA 3

TOUR

Tras desayunar en el alojamiento nos dirigimos hasta la estatua de Benny Moré, lugar en el que comenzó nuestro primer tour por Cienfuegos, una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Como siempre decimos, la mejor forma de visitar un lugar es a través de un tour gratuito, ya que un guía os contará su historia y os llevará por sus lugares más representativos. En este caso realizamos el Free tour por Cienfuegos.

No obstante, os dejamos un listado con los 5 lugares más importantes de Cienfuegos:

CATEDRAL

MALECÓN

PARQUE JOSÉ MARTÍ

PALACIO DE GOBIERNO

MUELLE

El tour acabó en el muelle real, justo en la esquina del bar donde casualmente sirven las mejores piñas coladas de la ciudad. Aunque son sin alcohol, os recomendamos recargar pilas tomando un par de ellas.

COMIDA

Tras reponer fuerzas dimos un paseo por el Malecón de Cienfuegos hasta llegar al mejor restaurante de la ciudad: el restaurante Finca del Mar. Está situado frente a la bahía de la ciudad y tanto el servicio como la comida fue el mejor de Cienfuegos.

El local es muy vanguardista, con una decoración muy elegante. El menú era muy variado, desde cocina local cubana a los platos más internacionales. Por supuesto, había una gran cantidad de productos españoles y todos tenían una pinta estupenda.

Son de esos restaurantes acogedores, muy diferentes al resto que nos encontramos. No sabíamos qué pedir porque nos gustaba todo. Finalmente optamos por un cocktail de gambas como entrante.

Como plato principal pedimos pasta y solomillo de ternera. Absolutamente todo lo que probamos estaba de cine y el camarero estuvo todo el rato pendiente para que no nos faltara de nada. De postre, nos recomendaron tarta de queso así que no podíamos decir que no.

Por cierto, si decidís ir a comer tenéis que probar sus mojitos ya que fueron los que más nos gustaron de la ciudad. Sin lugar a dudas os recomendamos ir a Finca del Mar, os encantará toda su comida y saldréis más que satisfechos del restaurante.

OCIO

Por la tarde fuimos a uno de los lugares que nos recomendó Edgar, el guía del tour que hicimos por la mañana. Se llamaba Café Centro Comercial y en el interior guardaba una auténtica joya: la bandera de Cienfuegos más antigua hasta la fecha. El local es una parada obligatoria para tomar algo. Además, dispone de un escenario en el que podréis disfrutar de la mejor música en vivo.

Luego fuimos a otro de los lugares más emblemáticos de Cienfuegos, el Café Teatro Terry. Allí probamos la canchánchara, el cocktail que se convirtió en la bebida por excelencia de todo nuestro road trip por Cuba. Nació en la ciudad de Trinidad y está hecha a base de aguardiente, miel y lima. El local dispone de terraza y se sitúa en un lugar privilegiado, frente al parque José Martí.

CENA

Esa noche cenamos en el alojamiento, Casa El Patio Andalú. Nada más llegar, un grupo de chicas estaban ensayando en una de sus clases de flamenco. Joel nos invitó a pasar y pudimos ver varios de sus bailes. Es una gran labor la que hacen y contribuyen a llevar el flamenco a todos los rincones del mundo.

Tras la clase, prepararon el tablao flamenco y pudimos disfrutar de uno de los shows que hacen en el patio. Tocaron, cantaron y bailaron de todo, desde sevillanas hasta chirigotas. Nos encontrábamos a miles de kilómetros pero parecía que estábamos en un rincón de Cádiz. El elenco de artistas estaba formado por el propio Joel, su mujer y una de sus alumnas que con el paso del tiempo se ha convertido en un miembro más de la familia.

Después del espectáculo nos prepararon la cena. Esa noche queríamos verdura, así que nos sirvieron arroz negro o moro como lo llaman allí, yuca, aguacate y pepino. El arroz negro es muy típico en Cuba, veréis que lo sirven como guarnición en muchos restaurantes. Se trata de un arroz hervido con frijoles, de ahí su color oscuro. Por otra parte era la primera vez que probábamos la yuca, un tubérculo parecido a la patata que estaba muy bueno.

Esa noche nos quedamos en el patio charlando con los anfitriones. Son gente con la que se puede hablar de todo y desde aquí queremos darle las gracias por habernos acogido tan bien en Cienfuegos. Recomendamos alojaros, cenar y disfrutar de un espectáculo de flamenco en Casa El Patio Andalú.

DÍA 4

TOUR

Tras desayunar en el alojamiento, nos preparamos para la que sería la excursión estrella de Cienfuegos: Excursión a las cascadas de El Nicho.

A la hora indicada nos recogió Edgar en la puerta del alojamiento, el mismo guía del free tour del día anterior. Nos montamos en el taxi y nos llevaron rumbo a las cascadas de El Nicho. Hemos de decir que nuestras expectativas con este lugar estaban demasiado altas y no defraudaron: pasamos una mañana completa en medio de la naturaleza y con unas vistas espectaculares.

Nada más llegar al Parque, nos tomamos un café justo en la entrada donde se compran las entradas. Hay personas que van por su cuenta, reservan un taxi y deciden recorrer las cascadas por libre. Error, hay muchos lugares que no se pueden recorrer sin guía, las mejores cascadas hay que visitarlas con alguien de la zona y además, jamás os enterareis de las curiosidades del lugar.

Aquí vive el tocororo, un ave muy peculiar que tiene tres colores: azul, blanco y rojo. Curiosamente se trata de los colores de la bandera cubana. Entre sus misterios destaca que, si lo encierras en una jaula más de 24 horas, muere de tristeza. Es un pájaro que está hecho para ser libre.

En el Nicho también habita la dormilona, una planta silvestre que si la tocas literalmente desaparece. Es un puntazo poder ver en vivo como se esconde y, en el momento en el que te vas del lugar, vuelve a brotar. ¿Acaso la Naturaleza no es un misterio? Lo hace como mecanismo de defensa para protegerse.

Mientras caminábamos por riachuelos y puentes de madera, el guía nos explicaba todos los lugares por los que íbamos pasando. Primero llegamos a la poceta de los enamorados, un manantial del que emanaba un ríachuelo de agua turquesa. Allí nos detuvimos un momento para echar un baño antes de proseguir hasta la siguiente cascada.

Y llegamos a la Gran Cascada, uno de los lugares más sobrecogedores de El Nicho. Por su tamaño, probablemente se trate de la cascada más impactante. Aquí no nos bañamos pero nos detuvimos un buen rato para disfrutar del lugar.

La siguiente parada fue un mirador del que se veía toda la sierra de Escambray y Topes de Collantes, ya os hablaremos de estos lugares cuando lleguemos a Trinidad. Proseguimos por un sendero que no es posible hacerlo sin guía, de ahí nuestra recomendación de reservar una visita guiada.

Allí estaba, la cueva escondida en la que nacía el río El Nicho. Este lugar estaba lleno de sorpresas, pues vivía todo tipo de fauna. Se trataba de una especie de cenote en el que se podían ver todo tipo de formas con las estalactitas, llegamos a ver hasta un elefante.

Continuamos hacia la cascada que más nos gustó, La Cristal. Aquí fue donde más tiempo pasamos, ya que nos dimos un buen chapuzón en sus aguas cristalinas. Incluso nos llegamos a sentar en las rocas, justo donde cae el agua.

La última cascada que visitamos fue la de Los Tres Deseos. Se sitúa justo al otro lado de la carretera y, aunque aparentemente se vea muy bonita, era la única que tenía el agua más turbia. De ahí que no nos apeteciera bañarnos en ella, aún así merece la pena visitarla.

La excursión terminó en un restaurante cercano. La comida no estaba incluida y se podía volver a Cienfuegos. Nosotros dijimos que sí pero después de ver la comida decidimos volver a la ciudad y comer allí. Le pedimos al taxista que nos dejara en la puerta del hotel Meliá La Unión, justo en el centro de Cienfuegos.

Este hotel es historia viva de la ciudad y tiene unas vistas impresionantes. Primero comimos abajo en la piscina y luego nos subimos a la terraza para disfrutar del resto de la tarde.

Por último, nos dirigimos hacia el alojamiento para recoger las maletas. Tomamos el Viazul que nos llevó al próximo destino de nuestro road trip por Cuba: Trinidad. Para nuestra suerte, la estación de autobuses se encontraba muy cerca del alojamiento .

8. DÍAS 5 Y 6: TRINIDAD

ALOJAMIENTO

En Trinidad pasamos 3 noches. En esta ocasión nos alojamos en el Hostal Casa el Ceramista. También se encuentra muy cerca de la estación de autobuses de Viazul, a 13 minutos andando.

Era de noche y en la misma puerta nos estaba esperando Alexey, el mejor anfitrión que pudimos tener en la ciudad. Nos dio la bienvenida y nos enseñó nuestro apartamento, una mega habitación que tenía de todo: 3 camas, 2 ventiladores, aire acondicionado, minibar repleto de bebidas, mesa para dejar las cosas, sillas, porta maletas y armario.

La habitación tenía ventanales a un lado y al otro. El baño era muy práctico y funcional, estaba dividido en dos zonas: el lavabo por una parte y la ducha e inodoro por otra, totalmente independientes.

Además, disponía de una gran terraza en la que había hasta un columpio. Fue allí donde nos sirvieron el desayuno, el cual fue muy variado. Contenía de todo: fruta, zumo, café, té, tostadas, sándwiches, huevos y dulces. Aún no habíamos probado los dulces cubanos y aquí tenían los mejores, estaban muy buenos.

Si Cuba está llena de buena gente, esta familia se salía. Estaban serviciales las 24 horas, siempre tenían una sonrisa en la cara, podías conversar con ellos de cualquier tema e intentaban ayudar en todo lo que necesitaras. Uno de los días nos cambiaron euros por pesos cubanos y nos hicieron muy buen cambio.

El alojamiento se encuentra en pleno centro y muy cerca de los principales puntos de interés. Si vais a Trinidad os recomendamos enormemente que os alojéis en el Hostal Casa el Ceramista. Os dejo su correo por si queréis contactar directamente con Alexey: omaidagroning@gmail.com

DÍA 5

TOUR

Tras desayunar en el alojamiento y siguiendo la estela del resto de ciudades, el primer día decidimos conocer Trinidad a fondo. Para ello, nos dirigimos hasta el Hotel Grand Iberostar, lugar en el que comenzó nuestro primer tour por la ciudad. Fue precisamente Trinidad el lugar que nos resultó más auténtico de Cuba.

Se trata de una ciudad anclada en el tiempo. Conserva el casco histórico intacto desde la llegada de los españoles en el año 1500. Por esta razón está declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Calles empedradas, carros de caballos, fachadas indianas, casas coloniales de colores y un ambiente muy auténtico. Sin lugar a dudas debéis de incluir Trinidad en vuestro itinerario.

Hicimos el tour gratuito Free tour por Trinidad, en el que un guía nos llevó por todos los lugares más destacados de la ciudad.

Al igual que en la ciudades anteriores, si deseáis visitarla por libre, os dejamos un listado con los 5 lugares más importantes de Trinidad:

PARQUE CÉSPEDES

IGLESIA DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD

PLAZA MAYOR

MERCADOS CALLEJEROS

PLAZUELA DE SEGARTE

COMIDA

Tras el tour decidimos ir a la Plaza Mayor, ya que en torno a ella se encuentra la vida de la ciudad y los mejores restaurantes de Trinidad.

Vimos un lugar que parecía español y decidimos comer en el Restaurante Muñoz Tapas. Aunque el dueño no era español, tenía una carta muy variada con muchos de los platos más típicos de España y del mundo. Nos sorprendió la originalidad de sus platos, de sus cocktails, y de su decoración.

El restaurante disponía de una terraza muy amplia, perfecta si sois de los que os gusta comer al aire libre. El personal fue muy amable y servicial, estuvimos hablando de muchos temas y nos recomendaron muchos lugares para visitar. Decidimos probar sus recomendaciones y fue todo un acierto.

Entre sus bebidas tomamos dos muy curiosas: la michelada, muy popular entre los jóvenes, y el baby yoda. Sí, habéis leído bien y sí, es lo que estáis pensando. El baby yoda era todo un homenaje al mítico personaje de la guerra de las galaxias. Tenía su misma forma y estaba hecho de azúcar, limón, vodka, licor de kiwi y zumo de piña. Si decidís ir al restaurante tenéis que probarlo.

Para comer, optamos por unas bruschettas, una langosta y un bistec de cerdo. Estaba todo estaba espectacular y solo podemos recomendaros que vayáis al Restaurante Muñoz Tapas a comer, os encantarán todos sus platos.

OCIO

Por la tarde decidimos dar un paseo por las calles más medievales de la ciudad y tomar algo en sus bares más populares. El primero que visitamos fue La bodeguita del Medio y no, no se le parece al mítico bar de La Habana. Lugar caro, servicio malo y precios desorbitados. El peor mojito que probamos fue precisamente ahí.

Justo en el local de al lado se encuentra La Canchánchara, famoso por su famosa bebida. ¿Os acordáis que en Cienfuegos os dijimos que la canchánchara se convirtió en nuestra bebida cubana por excelencia? Pues este local tiene parte de culpa. Hacen el mejor cocktail de la ciudad y tienen un servicio ejemplar, siempre atento y amable.

La canchánchara es una bebida muy típica de la zona. Nace en medio de la guerra independentista contra España, en la que los habitantes la calentaban y se la tomaban para soportar mejor el frío. Aunque su receta no ha variado, lo cierto es que a día de hoy se le añade hielo y se toma bien frío. Atentos a esta bebida porque una vez la probéis no parareis de tomarla.

El último local que visitamos fue el Cafe Fortuna, un pequeño bar con mucho encanto. El techo está decorado con billetes de todas las partes del mundo. La gran pregunta: ¿nadie ha robado nunca algún billete? La respuesta es negativa. Todos los billetes están escritos y firmados por lo que a efectos legales no tiene ninguna validez. El banco cubano no acepta ningún billete que tenga una esquina doblada, un poco roto, escrito y mucho menos firmado.

CENA

Para la cena nos ocurrió lo mismo que en la mañana, volvimos a la Plaza Mayor. A solo unas calles de allí, se sitúa uno de los restaurantes más especiales de la ciudad, el Restaurante Guitarra Mía.

Un local moderno y bohemio, con una decoración muy artística. En algunas paredes había colgadas varias guitarras de todos los tamaños y estilos. Para amenizar la cena, en el local había un grupo de artistas, el cual le dio un toque muy auténtico con la mejor música en vivo. Aunque no eran pareja en lo personal, se notaba que se conocían desde pequeños y que había mucha complicidad entre ellos.

De entrante nos sirvieron una cata de salsas y pan de la zona. Nosotros pedimos un gazpacho y croquetas de marisco. Tenemos que decir que a pesar de ser un producto andaluz y de estar a miles de kilómetros, el gazpacho estaba muy bien conseguido. En cuanto a las croquetas, todo una delicia.

Como plato principal nos pedimos unos tacos y una hamburguesa. Los platos eran muy originales y estaban muy currados, cada uno de ellos iban acompañados de un pan tostado con forma de guitarra, haciendo alusión al propio restaurante. La envoltura de los tacos eran de sepia y el pan de la hamburguesa estaba hecho a base de plátano. Además de la buena pinta que tenía toda la comida, estaba todo muy rico. Se notaba que detrás de la cocina había un buen chef.

El Restaurante Guitarra Mía es uno de los lugares en los que mejor hemos comido. Os sugerimos que si visitáis la ciudad, incluyáis este restaurante en vuestra agenda.

DÍA 6

TOUR

Tras desayunar en el alojamiento y a la hora indicada, nos recogieron en la puerta del hostal para ir a uno de los lugares más sobrecogedores de Cuba: Topes de Collantes.

Para ello, reservamos el Tour por Topes de Collantes, un parque natural que sin duda merece la pena visitar.

La primera parada la hicimos a mitad de camino en El Mirador. Como su propio nombre indica, se trataba de una plataforma desde la que había una vistas espectaculares a la ciudad de Trinidad, el valle de los Ingenios y la costa. Aquí el guía nos dio una explicación del lugar y nos sumergió en la historia de la región.

La siguiente parada fue una finca cafetera situada en el mismo pueblo de Topes de Collantes. Esta zona es la región cafetera por excelencia de Cuba, aquí siembran y recolectan todo el café del país. Nada más llegar nos explicaron las fases del cultivo y el modo de prepararlo hasta su consumo.

Fue muy dinámico, ya que nos hicieron interactuar en cada una de las explicaciones. Nos enseñaron la diferencia entre el grano de café verde y el rojo, así como nos mostraron la manera en la que preparan el café. Pensad que en Cuba no hay tanta maquinaria como puede haber en otros países por lo que sus técnicas eran muy rudimentarias.

Finalmente nos dieron a probar un café a cada uno. No sé si fue el propio café, la manera de hervirlo o que somos muy críticos pero no nos gustó nada. Lo que sí nos encantó fue el café puro con miel. El señor de la finca molió varios granos, los mezcló con miel y nos lo dio para que lo probáramos. Eso sí que nos pareció una auténtica delicia.

Tras conocer todo el proceso del café nos metimos de lleno en plena naturaleza para comenzar nuestra ruta de senderismo.  Mientras caminábamos, el guía nos iba explicando la fauna y la flora del lugar. Días antes visitamos las cascadas cercanas de El Nicho, por lo que muchas de las plantas ya las conocíamos. No obstante, había otras muchas que no teníamos ni idea, como todas las medicinales o los árboles que procedían de la sábana africana.

Llegamos a una especie de chiringuito pero en lugar de playa fue en mitad de la selva. Al parecer se trataba de algún punto de orientación y de descanso. A la vuelta nos vino genial este lugar para descansar porque empezó a llover como si no hubiera un mañana.

Antes de nada queremos avisar que esta zona es lluviosa. No suele hacerlo durante todo el día pero sí lo suficiente como para empaparse. Por eso os recomendamos llevar unos buenos chubasqueros como hicimos nosotros, ya que literalmente nos encontrábamos en el interior de una nube gigante.

Desde el «chiringuito de selva» arrancamos nuestro descenso hasta la cascada Vegas Grande. Primero tuvimos que atravesar una cueva, toda una aventura que hizo mucho más auténtico el tour. Después llegamos a una especie de mirador en el que se podía ver todo el área protegida.

Tras una breve parada comenzó el mega descenso. A mí me encantan este tipo de rutas imposibles y disfruté como un niño pequeño pero es justo indicar, ya que en ninguna guía lo pone, que la bajada hasta la cascada es de una dificultad que salta a la vista. Es un terraplén de dudosa seguridad, sin nada para agarrarse y lleno de barro. Llevad un buen calzado tipo zapatillas de running o botas porque las necesitareis.

El descenso es largo y laborioso, nunca se ve el final pero luego se olvida todo cuando estás en la cascada. Justo cuando llegamos fue cuando empezó a diluviar, aún así nada nos impidió darnos un buen baño y disfrutar. Allí nos esperó el guía hasta que nosotros quisimos, algo que se agradece bastante ya que no tuvimos límite de tiempo.

Nadamos hasta donde cae el chorro de agua. Justo allí hay unas piedras en las que sentarse y disfrutar de toda la belleza del lugar. Como buena mente inquieta, incluso me tiré al agua desde las piedras. Como os he comentado, lo cierto es que el camino hasta llegar a la cascada es costoso pero sin lugar a dudas merece la pena la visita.

Tras un descanso y un chapuzón, nos dirigimos hacia el lugar en el que estaba el guía para comenzar nuestro ascenso. Si la bajada fue dura imaginaros la subida. Lloviendo, con barro, sin nada para agarrarse y por un camino imposible. ¿Mereció la pena? Absolutamente sí. Pensad que el ritmo lo marcáis vosotros, el guía se queda atrás y avanza en función de lo que avancéis vosotros. Podéis hacer todas las paradas que queráis para descansar.

Para nuestra suerte, justo cuando llegamos al «chiringuito de selva» dejó de llover y salió el sol como si no hubiera pasado nada. Estaba repleto de gente agotada descansando y refugiándose de la lluvia. Tras una parada para reponer fuerzas, hicimos el camino inverso hasta llegar de nuevo a la finca cafetera.

Allí nos estaba esperando el taxi para llevarnos al restaurante a comer. El lugar estaba muy bien y la comida era tipo buffet, podías servirte todo lo que quisieras las veces que quisieras. Por último, nos dejaron en Trinidad justo en la puerta de nuestro alojamiento.

OCIO

Era nuestro último día en Trinidad así que por la tarde aprovechamos para dar un paseo por la ciudad. El primer lugar que visitamos fue la Plazuela de Segarte, ya que todos los días montan un mercado callejero. Como no podía ser de otra manera compramos un vaso de barro típico de la canchánchara a modo de souvenir.

Luego fuimos a las escaleras más famosas de la ciudad para tomar algo. En estas escaleras hay música en vivo todos los días, eso sí, se trata de un lugar caro en comparación con el resto de bares de la zona. Parece ser que si no te tomas algo sentado en las escaleras es como si nunca has estado en Trinidad, al fin y al cabo hay que pagar la turistada.

Una vez que habíamos hecho los deberes sentados en las escaleras, decidimos ir al que sí que era nuestro bar, volvimos de nuevo a La Canchánchara. Por cierto algo que no habíamos comentado aún es que justo en esta misma calle se fundó la ciudad tras la llegada de los españoles, en la Plazuela del Jigüe. Lo reconoceréis por el árbol que hay y por la placa que lo indica.

CENA

Como buenos amantes de la comida italiana, para la cena decidimos ir al Restaurante Il Trionfo. Estaba a solo unas calles de donde nos encontrábamos, en la céntrica Plaza Mayor. Para nuestra sorpresa, el lugar era un auténtico museo fotográfico, pues tenía imágenes de las celebrities más importantes.

El local estaba muy conseguido, parecía que estábamos en la mismísima Roma. La música era muy acorde al lugar, casi todas las canciones italianas nos sonaban, tenían hasta una pantalla gigante en la que podía verse el videoclip. En cuanto al servicio, fue muy amable y profesional.

La comida fue excelente, después de varios días lejos de casa nos apetecía comida mediterránea. Todo estaba muy bueno, se notaba que el restaurante era de calidad.

Como entrante nos pedimos unas bruschettas que nos supieron a gloria. Para el plato principal lo tuvimos claro, pasta pomodoro y pizza prosciutto, ¿hay algo mejor que la comida italiana?

Si como nosotros sois de los que os gusta un buen restaurante italiano, entonces Il Trionfo os encantará. Os recomendamos la visita y pedir cualquiera de sus platos ya que todos tenían una pinta estupenda.

9. DÍAS 7 Y 8: VARADERO

Este día nuestro Viazul partía temprano, así que madrugamos un poquito con respecto a los días anteriores y nos pusimos rumbo a la siguiente parada de nuestro road trip por Cuba: Varadero.

DÍA 7

Al llegar a la estación de autobuses de Varadero hay que pedir un taxi. Ojo con los precios, tantead primero a varios taxis ya que se aprovechan del turista. Nuestro taxista nos cobró 10€ pero preguntamos a otro taxi y nos pedía 15€. Nos guardamos su número para que nos recogiera a la vuelta.

Os dejamos su contacto por si lo necesitáis. Nos dijo que trabajaba por las mañanas y por las tardes, así que si lo llamáis posterior a las 19:00 es muy probable que no os coja el teléfono. Se llama Javier y su número es +53 52684996.

ALOJAMIENTO

Nuestro alojamiento en Varadero fue el Hotel Meliá Las Américas, un resort 5 estrellas que más que un hotel parecía una ciudad. Tenía de todo: bares, tiendas, restaurantes, playa privada y hasta un campo de golf.

Hicimos la reserva con todo incluido. Así nos despreocupábamos, todos los días teníamos incluido el desayuno, la comida, la cena y todas las bebidas. Además, nuestra reserva era Level. ¿Qué quieres decir esto? Que disponíamos de piscina privada, restaurante particular, servicio de habitaciones, un vigilante las 24 horas y un bungalow en primera línea de playa. ¿Merece la pena? Claramente sí.

El hotel era inmenso. Tanto es así que desde la recepción hasta nuestro bungalow había dos kilómetros. La persona que nos atendió nos hizo un tour por todas las instalaciones hasta llegar a nuestro apartamento. No vimos nuestras caras pero en ese momento debíamos de ser lo más parecido a Paco Martínez Soria recién llegado a la ciudad. Nos estaba gustando mucho todo lo que estábamos viendo.

Nos abrió la habitación y allí estábamos, entrando al edén. El alojamiento era un bungalow tipo apartamento que constaba de dos zonas. A la derecha se encontraba el salón y uno de los accesos a la terraza. Dicho salón disponía de un sofá, un sillón, varias mesas, una televisión y un minibar que recargaban diariamente con cerveza y agua.

A la izquierda se encontraba el dormitorio, el vestidor, el baño y otro acceso a la terraza. El dormitorio era muy grande, con mucha iluminación y disponía de todo lo que puede haber en una casa: muebles, espejos y mesitas de noche. El vestidor era una pasada, las luces se encendían automáticamente mediante sensores. Tenía un gran armario, un espejo enorme de cuerpo entero, una caja fuerte, una tabla de planchar y una plancha.

El baño era muy funcional y estaba compuesto de dos partes: por un lado estaba la ducha, a la que se podía acceder también desde el vestidor. Por otro lado se encontraban dos lavabos y el inodoro. En cuanto a los amenities, tenían de todo: jabón en pastilla, gel y champú.

Éramos el último bungalow y por tanto el que se encontraba más cerca del mar. Tanto es así que en nuestra misma puerta teníamos un acceso directo a la playa, algo que agradecimos bastante. Desde nuestra terraza se podía ver el mar y aunque había algo de vegetación nada nos impedía poder disfrutar del Caribe.

Recomendamos alojaros en el Hotel Meliá Las Américas. De hecho hay gente que solo va a Cuba a pasar sus vacaciones aquí. Es un mega complejo en el que no se necesita nada más que relajarse.

TARDE

Llegamos por la tarde y tras dejar las maletas en la habitación, decidimos inspeccionar todo el hotel y tomar algo. Como era de esperar, el hotel es tan grande que tuvimos que dar varias vueltas hasta llegar a la recepción. El complejo tiene varios bares pero quizás el más animado es el que se encuentra presidiendo el lobby.

Para el atardecer, nos dirigimos a la playa para darnos un baño y disfrutar de la puesta de sol. ¿Cómo es posible que el agua del Caribe tenga la temperatura tan perfecta?

NOCHE

Los organizadores del hotel nos habían reservado mesa en el restaurante japonés del complejo. Fue toda una experiencia ya que el chef preparó la comida delante de nosotros. Como entrante nos sirvieron sushi y verdura en tempura. El plato fuerte fue el que cocinó el chef en vivo y estaba muy bueno: arroz, verdura, pollo, cerdo y pescado. El postre era un trampantojo, aparentemente era una pera pero por dentro era un helado.

DÍA 8

MAÑANA

Fuimos a desayunar al restaurante reservado para clientes Level. El lugar nos gustó mucho, de estilo neoclásico y con vistas al jardín. El desayuno era muy completo, cada poco tiempo venía una persona con una bandeja muy variada: dulces, embutidos, quesos y tostadas. Además, se podía pedir lo que quisieras: huevos fritos, tortillas, sandwiches…

El resto de la mañana la pasamos en la piscina Level. No nos podíamos ir del hotel sin tomar algo en el bar que hay en el interior de la piscina. Hemos de añadir que el complejo tiene otra piscina enorme a la que pueden ir todos los clientes. Se sitúa contigua al restaurante italiano, lugar en el que decidimos comer ese día. El menú era muy variado y podías elegir entre varias opciones: ensaladas, carne, pescado y postre.

TARDE

La tarde la pasamos íntegramente en la playa. Después de varios días de madrugones y de las rutas de senderismo, necesitábamos  descansar y relajarnos. ¿Y qué hay mejor que una tumbona frente al mar? Hemos de añadir que hay que llevarse un buen protector solar ya que el sol caribeño pega con mucha fuerza.

NOCHE

Por la noche cenamos en el mismo restaurante que al mediodía. Esta vez sí que había comida italiana: bruschetta de primero, pizza o pasta de segundo y postre.

10. DÍAS 9, 10 Y 11: LA HABANA (1)

DÍA 9

Tras desayunar en el Hotel Meliá Las Américas, decidimos echar nuestras últimas horas de playa. El Viazul a La Habana partía a las 15:00 por lo que a las las 14:00 llamamos a nuestro taxista Javier para que nos llevara de vuelta a la estación de autobuses.

Aprovechando que aún nos daba tiempo, comimos en el restaurante Level del hotel. Esta vez tocaba sopa, ensalada y pasta, comida que nos vino de maravillas. Y con esto nos despedimos de Varadero y nos pusimos rumbo a la siguiente parada de nuestro road trip por Cuba: La Habana.

La estación de Viazul se encuentra retirada del centro pero para nuestra suerte, hicieron la primera parada justo en La Habana Vieja. De esta forma solo tuvimos que caminar 1o minutos hasta llegar a la puerta de nuestro alojamiento.

ALOJAMIENTO

Nuestro alojamiento en La Habana fue el B&B Doña Isabel «La Giraldilla». Tiene una ubicación perfecta, se sitúa en pleno barrio de La Habana Vieja, a tan sólo 5 minutos andando del Capitolio de Cuba. Está rodeado de bares y se encuentra muy cerca de los principales lugares de interés.

Se trata de una casona del año 1.900 con techos altos, totalmente remodelada pero manteniendo su estructura original. Tanto la anfitriona como el personal que trabaja allí nos trataron como si fuéramos de su propia familia, siempre atentos a nosotros.

Como no podía ser de otra manera la habitación era enorme, también de techos altos y con todo lo indispensable: aire acondicionado, mesitas de noche, cómoda y un gran armario. La cama era muy confortable, fue el lugar en el que más días nos alojamos y también en el que más descansamos.

En cuanto al baño, era muy práctico y funcional. Se accedía desde la habitación a través de una puerta estilo western. Disponía de jabón y secador de pelo, pero lo que sin duda nos gustó más fue el lavabo. Veréis que en Cuba es muy común reutilizar las máquinas de coser antiguas y reacondicionarlas como mesas. Pues bien, era la primera vez que dichas máquinas de coser la veíamos como un lavabo, algo que demuestra la originalidad del alojamiento.

El desayuno lo servían en la terraza, un espacio común con sofás al que podías acceder a cualquier hora del día. Era muy completo: café, zumo, tostadas, mantequilla, embutidos, queso, frutas y como no, el mejor aguacate del mundo. El aguacate era enorme y parecía crema, no podíamos parar de comerlo.

El alojamiento también disponía de un salón común con sofás y televisión, así como un balcón en el que podías asomarte para ver la vida de la ciudad. Si vais a La Habana os recomendamos alojaros en el B&B Doña Isabel «La Giraldilla» ya que os sentiréis como si estuvierais en vuestra propia casa.

CENA

Era de noche así que decidimos salir a cenar y dar un paseo. El primer lugar al que fuimos fue al bar Pizzaria situado en la misma Plaza Vieja y fue todo un error. Vimos que tenían pizza y no nos lo pensamos ni un segundo. El problema estuvo en que nos dieron la pizza literalmente cruda, le dijimos que nos la volvieran a calentar sin éxito alguno ya que nos la devolvieron cruda de nuevo así que allí se quedó.

Nos quedamos con las ganas de comida italiana así que decidimos ir al restaurante Pizza Retro. Estaba situado muy cerca, justo al otro lado de la Plaza Vieja pero una vez más la comida no nos gustó. Un lugar muy caro para la calidad que tiene y el servicio dejaba mucho que desear. No recomendamos en absoluto ninguno de los dos lugares en los que estuvimos.

OCIO

Ya que nos encontrábamos relativamente cerca del Capitolio nos dirigimos hacia el Paseo de Martí bautizado como Paseo del Prado. Y allí estaba imponente, el Capitolio de Cuba. Salvando las distancias, guarda un cierto parecido con el Capitolio de los Estados Unidos. Eso sí, el de Cuba tiene un centímetro más de altura y un centímetro más de anchura, ¿acaso el gobierno cubano se iba a quedar por debajo de su archienemigo histórico? Aún así, de noche totalmente iluminado lucía más bonito que nunca.

Justo enfrente del Capitolio se encuentra el bar Kilómetro Zero, una parada obligatoria en tu visita a La Habana. Allí nos paramos a tomar algo antes de irnos para el alojamiento. La decoración es muy alternativa, hasta tienen el mítico cartel de la plaza de toros de Linares en la que falleció Manolete, ¿era toda una proposición de intenciones o un homenaje? Aún no lo tenemos claro.

En el bar Kilómetro Zero hay música en vivo todos los días. Además, el cambio de euros a pesos cubanos es de los más altos que os encontrareis en La Habana.

DÍA 10

TOUR

Como íbamos a estar varios días en La Habana, decidimos dividir la ciudad en dos partes: el casco viejo por un lado y la parte más moderna por otro. El primer día conocimos la parte vieja por lo que tras un buen desayuno en el alojamiento, nos dirigimos hacia el Hotel Inglaterra, donde comenzó nuestro tour gratuito Free tour por La Habana.

Al igual que en el resto de ciudades, os dejamos los 5 lugares más importantes de La Habana vieja, en el caso de que queráis visitarla por libre:

PLAZA VIEJA

BAR FLORIDITA

MUSEO DE LA REVOLUCIÓN

LA BODEGUITA DEL MEDIO

CABALLERO DE PARÍS

COMIDA

Justo al doblar la esquina de donde terminó el tour se encontraba el Restaurante Mojito Mojito, uno de los mejores lugares de la ciudad para comer. Nos encantó todo: la ubicación, la decoración, el servicio, la comida y la ¡música en vivo!

La carta era muy variada, desde comida cubana a los platos más internacionales. Veíamos lo que tenían el resto de mesas y alucinábamos con lo generosos que son los platos, otra cosa no pero vais a salir de allí con el estómago lleno. Nada más llegar nos ofrecieron su especialidad, el cual estaba muy bueno: el mojito. Nuestra sorpresa fue la siguiente recomendación, el mega mojito con cerveza, sólo apto para los más valientes.

La comida estaba muy buena. De entrante pedimos panecillos tostados con mantequilla y un gazpacho mojito. Sólo con esto ya estábamos llenos, imaginaros cuando llegaron los platos principales. En cuanto al grupo musical que cantaba, amenizaba totalmente la comida, tenía a todos los comensales bailando y cantando.

Como plato principal pedimos pasta napolitana y un plato que fue todo un descubrimiento: tenía pollo, gambas, plátano y papaya o como le llaman en Cuba, fruta bomba. Tanto un plato como el otro nos encantó, salimos de allí que no podíamos ni andar.

Por si fuera poco, nos ofrecieron probar un sorbete que cuanto menos era muy original. Cuando hablamos de sorbete a todos se nos viene la cabeza el típico helado que es bebible. Pues bien, este es comestible y está para chuparse los dedos. Nos gustó mucho toda la carta que tienen.

Recomendamos comer en el Restaurante Mojito Mojito. Además de ser un buen lugar en el que comer o cenar, es un local alegre en el que probar sus mojitos o simplemente sentarte en su terraza a tomar un café.

OCIO

Aunque el tour de la mañana nos llevó por las cuatro plazas principales, nos quedamos con más ganas de recorrerlas tranquilamente. De esta forma dedicamos la tarde a hacer vida callejera, algo que nos vino muy bien para bajar toda la comida.

Antes del atardecer fuimos al mítico bar La Floridita para probar sus famosos daiquirís. ¿Sabíais que este cocktail lo introdujo en Cuba un español de Cataluña? Sea como fuere lo cierto es que fue el escritor Ernest Hemingway quien lo puso en el mapa. El lugar es muy divertido, cada media hora sale un grupo distinto a tocar música en vivo. Esto quiere decir que cada media hora os tocará dar propina, ya que otra cosa no pero en Cuba siempre están pasando la cesta para que les dejes dinero.

Tras una parada en La Floridita nos fuimos acercando hacia el extremo oriental de La Habana Vieja. Callejeando dimos con algo muy curioso, la religión Yoruba. Seguramente os lo explicarán en cualquiera de los tours, no obstante os hacemos un pequeño resumen para introduciros.

Si viajáis a Cuba veréis que hay muchas personas vestidas completamente de blanco. Pues bien, estas personas están introduciéndose en esta religión. Durante un año tienen que ir vestidas de blanco simbolizando el renacer como un niño, la transparencia y en términos generales empezar de cero. No es oro todo lo que reluce ya que a estas personas no les puede dar el sol, no pueden bañarse en la playa y no pueden ir por la calle a ciertas horas de la noche entre otras cosas.

La religión Yoruba proviene de los esclavos africanos afincados durante la época colonial en Cuba. Esta época fue muy convulsa ya que los cristianos imponían el catolicismo sin dar lugar a ninguna oposición. ¿Qué hicieron estos africanos? Seguir practicando su religión Yoruba pero introduciendo elementos cristianos para no ser descubiertos.

De esta forma nace el término criollo cuya raíz es el sentimiento cubano. A pesar de que hace unas décadas solo los descendientes africanos eran los que practicaban esta religión, lo cierto es que a día de hoy es la religión mayoritaria en Cuba. Los yorubas están estrechamente relacionados con la santería, ya que entre sus prácticas se encuentran el sacrificio de animales.

Una vez que completan el año vestidos de blanco, ¿cómo es posible reconocerlos? Todas las personas practicantes de la religión Yoruba tienen a Santa Bárbara junto a una o dos muñecas en el salón de sus casas. Los cubanos suelen tener las puertas de sus casas abiertas por lo que los reconoceréis rápidamente. Incluso si le pedís entrar para ver el «santuario» os invitan encantados de la vida, pues para ellos su religión es un orgullo.

CENA

La chica que nos atendió en el restaurante «Mojito Mojito» nos vio con la cámara de fotos y debió de imaginarse que éramos periodistas o algo así. De esta forma nos recomendó un restaurante que fue todo un acierto, el Yarini Habana. Su marido trabajaba allí por lo que habló con él y nos reservó una mesa.

El lugar es una pasada, se sitúa en una terraza muy alternativa con una decoración neovanguardista. Lo mejor son las vistas, pues se puede ver imponente el Capitolio completamente iluminado. La carta es muy moderna e internacional por lo que seguro os gustará.

Nosotros nos pedimos una focaccia que parecía una pizza y estaba buenísima, croquetas de jamón que estaban muy conseguidas y gambas empanadas con coco que esto sí que fue un descubrimiento. Es el típico local alternativo al que irías si se ubicara en la ciudad en la que vives.

Recomendamos cenar en el restaurante Yarini Habana. Aunque está un poco retirado, solo por las vistas y la comida merece la pena darse el paseo.

DÍA 11

TOUR

Este día tocaba conocer la parte más moderna de la ciudad por lo que tras el desayuno en el alojamiento, nos dirigimos hacia el Parque de los Mártires Universitarios. Allí comenzó nuestro tour gratuito Free tour por La Habana moderna.

Si queréis visitarlo por libre, os dejamos los 5 lugares más importantes de La Habana moderna:

PLAZA DE LA REVOLUCIÓN

HOTEL NACIONAL DE CUBA

CALLEJÓN DE HAMEL

UNIVERSIDAD DE LA HABANA

HELADERÍA COPPELIA

Aprovechando que el tour terminó en la Plaza de la Revolución, nos dirigimos hacia el cementerio de Cristóbal Colón ya que es una parada obligatoria, incluso hay un tour gratuito para visitarlo.

Por disponibilidad de tiempo no pudimos hacer el tour ya que se hacía por la mañana. No obstante os dejamos el enlace por si estáis interesados, ya que es mejor hacerlo con un guía que os explique. Nosotros lo hicimos por nuestra cuenta y aunque es espectacular no sabíamos de qué iba el tema. Se llama Free tour por el Cementerio de Cristóbal Colón.

COMIDA

En la puerta del cementerio siempre hay taxis así que le dijimos a uno de ellos que nos llevara a la zona del Vedado. Una vez allí decidimos comer en el Restaurante Casa Mia Paladar, un lugar con unas vistas magníficas, pues se encuentra justo frente al mítico Malecón de La Habana. No podíamos irnos de la ciudad sin conocer esta zona.

El restaurante está genial, con un servicio ejemplar y con una terraza que daba al mismísimo Malecón. Después de todo el día caminando nos vino genial estar allí sentados frente al mar. Como no podía ser de otra forma, en cuanto vimos en la carta que tenían canchánchara no nos lo pensamos ni un segundo.

Tenían un menú muy variado. Finalmente nos decantamos por el pan de la casa y las croquetas caseras como entrantes. Tras una mañana muy completa teníamos mucha hambre, así que devoramos en cuestión de minutos aquellos platos. Las croquetas estaban más que buenas.

Como plato principal nos pedimos por un lado raviolis rellenos de espinacas y queso azul y, por otro lado, cordon bleu de pollo. Es imposible poder describir lo que sentimos mientras probábamos estos platos, mejor lo dejamos en vuestras manos. Solo podemos decir que vayáis sí o sí.

Recomendamos enormemente comer en el Restaurante Casa Mia Paladar. Os encantará todo: ubicación, comida y cocktail. No hay mejor lugar para disfrutar un ratito del Malecón.

OCIO

Ya que nos encontrábamos en la zona, decidimos caminar un poco por el Malecón y ver a los pescadores de la zona. ¡Mucho cuidado con el sol ya que pega muy fuerte! Llevaros protector solar y una buena gorra que lo agradeceréis.

Tras un paseo dijimos de volver a La Habana Vieja. Aunque en vehículo estábamos a 10 minutos, lo cierto es que caminando nos encontrábamos a 1 hora y como que no nos apetecía caminar más. En ese momento aparece una mujer conduciendo un cocotaxi y nos pareció una idea muy divertida ya que aún no nos habíamos montado en ninguno.

Cuidado con los transportes ya que os tocará negociar. Nos pedía 10€ por llevarnos hasta el Capitolio aunque finalmente nos lo dejó por 5€. A veces se les olvida que no están en Nueva York.

Tras nuestro paseo en cocotaxi nos dirigimos hacía los almacenes San José ya que allí se encuentra el mercado de artesanía más grande de La Habana. El lugar está muy bien, se ubica justo en uno de los muelles de la ciudad, el problema está en los trabajadores. Literalmente fue el sitio en el que más agobiados nos sentimos ya que nos veían como dólares con patas.

¿Merece la pena ir hasta allí? Sinceramente no, todos los puestos son iguales y tienen los mismos productos. Además, hay gente desesperada que te agarra para que les compres, toda una falta de respeto. Incluso nos acompañaban para pedirnos dinero hasta el punto de necesitar salir de allí urgentemente.

Si queréis comprar souvenirs, os recomendamos el mercado de artesanía Flea Market Craft situado en la calle Obispo. Además de estar más céntrico, están más hechos al turista y no os sentiréis tan agobiados. Eso sí, ojo con la gente de la calle ya que os ofrecerán cambiar dinero, puros o taxis. Si no les contestáis dejarán de atosigaros.

De camino al centro nos llevamos una grata sorpresa. Nuestro Viazul para Viñales salía al día siguiente de madrugada, por lo que nos pusimos en contacto con la empresa para avisar que estaríamos media hora antes en la estación de autobuses. Fue en ese momento cuando nos enteramos que el servicio La Habana-Viñales llevaba 3 semanas sin hacerse. Imaginaros nuestra cara al enterarnos de la noticia, ¿no podían habernos avisado antes vía email? ¡Cuba es Cuba amigos!

Lo teníamos todo cerrado en Viñales (alojamiento, tours y restaurantes) y para más inri, teníamos que dejar el alojamiento en La Habana ya que al día siguiente era nuestro check out. Rápidamente le escribimos a todos los contactos que teníamos en Viñales para ver si conocían a algún taxista que nos pudiera llevar. Desde aquí queremos agradecer a Ridel del hostal Casa Mis Cumbres, a Luis de la agencia Viñales Vive la Aventura y como no, a nuestra salvadora cubana Carmen, responsable de las redes sociales del restaurante Cubar.

En la introducción del artículo os dijimos que hablaríamos de Carmen cuando lleguemos a la parte de Viñales. Pues bien, ha llegado el momento. Carmen no solo nos ayudó con el taxi a Cayo Jutías, sino además, fue la que se encargó de buscarnos un taxi desde La Habana a Viñales y viceversa a un precio más que razonable.

Os daréis cuenta que todo el mundo se lleva una comisión por buscarte un taxi, hecho que hace aumentar el coste del transporte. No sabemos si Carmen se llevó algún tipo de comisión por la gestión, lo que sí sabemos es que el precio era muchísimo menor que el que nos dio cualquier otra persona. Por esta razón queremos agradecer a Carmen todo lo que hizo por nosotros.

Una vez que teníamos solucionado el transporte para el día siguiente, volvimos al bar Kilómetro Zero. Esta vez fue para cenar e igualmente os lo recomendamos ya que toda la comida estaba muy buena.

11. DÍAS 12 Y 13: VIÑALES

Tras desayunar y hacer el check out, nos recogió el taxi en la puerta del alojamiento a la hora indicada. Nos esperaba la siguiente parada de nuestro road trip por Cuba: Viñales. A modo de resumen y sin hacer spoiler, Viñales es sin duda la región más auténtica de Cuba y junto a Trinidad, la que más nos gustó.

DÍA 12

ALOJAMIENTO

El taxi nos dejó en la puerta del que sería nuestro alojamiento durante las siguientes dos noches: el Hostal Casa Mis Cumbres. Queremos agradecer a Ridel y a su mujer su hospitalidad y lo bien que se portaron con nosotros. Allí nos estaba esperando en la puerta del alojamiento para recibirnos.

La habitación era muy grande, luminosa y con acceso a una mega terraza privada. Las instalaciones estaban impecables, se notaba que lo tenían todo muy limpio y cuidado. El baño tenía de todo lo indispensable: plato de ducha, lavabo, espejo e inodoro.

La terraza tenía unas vistas impresionantes a los mogotes, es decir, las formaciones rocosas características de Viñales. Los amaneceres desde allí eran impresionantes. Igual pasaba durante la noche, al haber poca contaminación lumínica se podía disfrutar de un cielo cubierto de estrellas.

El desayuno lo servían en el restaurante situado en la planta de abajo y tenía de todo: café, tostadas, sandwiches, huevos y frutas. Si sois fumadores, el alojamiento también cuenta con una vitrina en la que hay distintos paquetes de cigarros.

Recomendamos alojaros en el Hostal Casa Mis Cumbres. La ubicación, las vistas, la comodidad de las habitaciones y la amabilidad de sus anfitriones hicieron posible que Viñales fuese uno de los lugares más especiales de todo nuestro viaje.

TOUR

Tras dejar el equipaje en el hostal, nos dirigimos a la plaza de Viñales para comenzar nuestro Tour en bicicleta por Viñales. Frente a la iglesia de la plaza nos esperaba Luis, el guía que nos llevó por los lugares más emblemáticos del valle.

¿Por qué un tour en bicicleta? Porque es el único con el que puedes recorrer los puntos más importantes. También se puede hacer en coche pero además de ser más caro, pierde la esencia del lugar. Os aseguramos que no os olvidareis fácilmente de Viñales. En cuanto a los tours a pie, caminareis por el interior del valle pero no os dará tiempo a visitarlo todo.

Dicho esto, nos montamos en nuestras bicis y nos dirigimos al primer lugar de nuestra visita: la cueva del indio. Con este lugar tenemos sentimientos encontrados, ya que es una atracción obligatoria si visitas la zona pero a la vez la han explotado demasiado. Cuando entras te da la sensación de explorar una auténtica cueva pero de repente te montan en una lancha y parece que estás en Disney World. Aún así, merece la pena el paseo hasta llegar allí.

La siguiente parada fue una finca tabaquera. ¿Hay algo más auténtico que estar en el lugar en el que plantan el tabaco de los puros? Este lugar sí que nos encantó, pues nos explicaron todo el proceso de fabricación, desde la siembra hasta su posterior venta. Además, tienes la oportunidad de probar uno de sus puros. Debemos añadir que, al igual que Trinidad es la zona cafetera de Cuba, Viñales es la zona tabaquera del país. Por tanto, este valle es una parada obligatoria sí o sí.

Tras una buena charla acerca del tabaco, nos montamos de nuevo en las bicicletas y nos dirigimos hacia la siguiente parada: el mural de la Prehistoria. Este lugar es único, no solo por la belleza del paisaje sino porque tiene la pintura en piedra más grande de Latinoamérica. Mide 160 metros de largo y 120 metros de alto y forma parte del conjunto declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Fue idea del pintor cubano Leovigildo González y a día de hoy es uno de los lugares más fotografiados de la zona.

Nos pasábamos de hora y el guía fue tan amable de proseguir con el tour, pues finalmente duró una hora y media más de lo establecido. Nuestra última visita era el mirador de los Jazmines, probablemente el lugar que tiene las mejores vistas de los mogotes. Pillamos justo a tiempo el atardecer así que nos llevamos una bonita estampa de todo el valle.

Viñales son de esos lugares mágicos que no se olvidan. Cuando se viaja a un país siempre hay un destino que destaca por encima de los demás y ese es Viñales. Salvando las distancias, nos recordó a la región de Sapa en Vietnam, un lugar de montaña con mucho encanto en el que sentirse feliz.

El tour terminó justo en el lugar en el que empezamos, en la céntrica plaza de Viñales. Recomendamos hacer el Tour en bicicleta por Viñales con Luis. Una persona amable, buena gente y profesional. En cada una de las paradas nos iba explicando detalladamente los puntos de interés, así como por el camino nos contaba la vida de la zona.

CENA

¡Por fin llegó el momento! ¡Por fin íbamos a cenar en el Restaurante Cubar! ¡Y por fin íbamos a conocer a Carmen! Hemos de añadir que es de los restaurantes mejor valorados de Viñales y el que ocupa la posición número 1 en TripAdvisor.

Y allí estaba Carmen, nuestra salvadora cubana. Ella es la community manager del restaurante y también trabaja para la televisión nacional de Cuba. Carmen fue la que nos ayudó a reservar nuestra excursión a Cayo Jutías para el día siguiente. Además, tal y como hemos comentado en el día 11, fue la que nos solucionó en tiempo récord el taxi desde La Habana. Una vez más, queremos darle las gracias porque cuando estás en otro país se agradece que haya gente dispuesta a ayudar sin pedir nada a cambio. Os dejamos su perfil de Instagram por si necesitáis cualquier ayuda o información: @carmenromerorosabal.

El local era muy vanguardista, se notaba el buen gusto del dueño. La decoración era muy cosmopolita, mezclaba los elementos de la zona y los introducía en el local a la perfección. Además, había un grupo musical que tocaba las mejores canciones en vivo. El grupo se llamaba Ellos y fueron tan amables que nos regalaron una gorra a cada uno.

El servicio era muy profesional, siempre atentos en todo el momento. En cuanto al chef, era todo un experto culinario, salió a saludarnos varias veces y estuvimos charlando con él. Es una persona que se ha dedicado toda la vida a la cocina y que aprendió de los mejores, pues estuvo muchos años trabajando para la cadena Meliá. Nos dio la sensación de que todos los empleados eran como una gran familia y eso se apreciaba.

Todo pintaba muy bien y cuando vimos la carta lo era aún más. No sabíamos qué pedir porque nos gustaba todo. Entre los platos que pedimos y los que nos recomendó el chef estábamos más que comidos. Esa noche íbamos a caer rodando de tanta comida pero estaba todo tan bueno que era imposible parar de comer. La recomendación del chef fue bruschettas y ensalada de aguacate, tomate y gambas.

Pedimos de entrante croquetas y patatas bravas que estaban de cine. Como plato fuerte, comimos un popurrí de marisco que llevaba de todo: langosta, pulpo, gambas, mejillones y pescado. Estaba todo muy bueno, se notaba la calidad de los productos y la profesionalidad del chef.

Recomendamos enormemente ir al Restaurante Cubar ya que no os arrepentiréis. Un lugar en el que cenar a gusto, divertido, con música en vivo, rodeado de buena gente y con excelente comida. ¿Se puede pedir más?

DÍA 13

EXCURSIÓN A CAYO JUTÍAS

Tras el desayuno, nos recogieron en la puerta del hostal a la hora indicada y nos pusimos rumbo al paraíso. Como os comentábamos en el apartado anterior, gracias a Carmen la community manager del restaurante donde cenamos, conseguimos la excursión a Cayo Jutías.

Cuando vimos que se trataba de un taxi clásico nos encantó, ya que en Cuba es muy típico dar un paseo en uno de estos vehículos pero aún no nos habíamos montado en ninguno. El trayecto fue de una hora y media aproximadamente por una carretera que se encontraba en mal estado. De ahí que sea preferible contratar una excursión en lugar de ir en un coche de alquiler.

Cuando llegamos, el taxista nos dejó en la entrada del único chiringuito de playa que hay. Es muy importante indicar que allí no hay nada más que playa, es decir, es preferible que os llevéis agua y todo lo que vayáis a necesitar para pasar un día de playa. Cayo Jutías es totalmente virgen y no hay restaurantes, ni bares, ni hoteles. La única opción para comer es el chiringuito de playa.

Una vez allí, decidimos pasar el día justo en lado derecho del cayo. No os preocupéis por andar y seguir avanzando, cuánto más adentro vayáis, más virgen es la playa. Habíamos preguntado a un hombre de la zona donde se encontraban los corales y las estrellas de mar ya que habíamos leído que había una zona en las que solían estar. Para nuestra suerte se trataba del lado derecho.

Y allí estábamos, en el mismísimo paraíso. Kilómetros y kilómetros de aguas turquesas y arena blanca, todo un gusto para la vista. Aunque no se oía nada más que el mar, de vez en cuando sobrevolaban pájaros en busca de peces. La playa era de esas en las que tenías que adentrarte mucho para que te cubriera el cuerpo entero.

De repente aparece un señor preguntando si queríamos langosta acompañada de arroz y un coco. ¿Dónde estaba la cámara oculta? ¿Era nuestro día de suerte? Tras negociar el precio, porque en Cuba todo se regatea, por supuesto aceptamos. Y a la hora indicada teníamos preparada nuestra langosta y nuestro coco.

Nos quedamos un rato relajados en la playa y dándonos un chapuzón cuando decidimos adentrarnos aún más en el cayo. Fue cuando descubrimos la cala de los enamorados. Ahí pasamos el resto de la tarde, completamente solos en medio del Caribe.

Cuando se aproximaba la hora a la que habíamos quedado con el taxista, nos fuimos acercando al chiringuito de playa. Esta zona estaba un poco más explotada y es donde se ponía con sus tumbonas la mayoría de la gente. Os recomendamos que si queréis tranquilidad y disfrutar de Cayo Jutías sin gente, exploréis un poco la zona.

Por último, nos recogió el taxi a las 16:00 y nos llevó de nuevo a la puerta del hostal. No podíamos irnos de Cuba sin visitar alguno de sus cayos y comparándolo con Varadero preferimos mil veces las playas de Cayo Jutías.

CENA

Nuestro último día en Viñales decidimos cenar en otro de los lugares más destacados de Viñales, el Restaurante-Bar La Plaza. Como su propio nombre indica, se encuentra en la céntrica plaza de Viñales y tiene una gran variedad gastronómica.

El local era moderno, con una terraza al aire libre y una pantalla en la que podías ver el videoclip de la canción que estaba sonando. El servicio fue muy amable, nos preguntaron varias veces si la comida era de nuestro agrado.

Como no podía ser de otra forma, de entrante pedimos unas bruschettas que estaban muy buenas. Estas eran totalmente distintas a todas las que nos habían servido anteriormente, pues llevaban queso rallado y una aceituna encima.

De plato principal pedimos una hamburguesa y una pizza de quesos que tenían una pinta estupenda. La hamburguesa iba acompañada de patatas fritas y la pizza fue de las mejores que probamos en Cuba.

Si vais a Viñales, recomendamos que vayáis al Restaurante-Bar La Plaza. La buena ubicación, el agradable servicio y la excelente comida hicieron que nos despidiéramos de la región de la mejor manera.

12. DÍAS 14 Y 15: LA HABANA (2)

DÍA 14

Tras desayunar y hacer el check out, nos fuimos para la puerta del alojamiento. Allí nos estaba esperando el amigo taxista de Carmen, el mismo que nos trajo desde La Habana a Viñales. Esta vez volvíamos a La Habana, ya estaba finalizando nuestro road trip por Cuba.

ALOJAMIENTO

Nuestra experiencia en La Habana los días previos fue tan positiva que volvimos a alojarnos en B&B Doña Isabel «La Giraldilla». El taxista nos dejó en la puerta del alojamiento y subimos a dejar las maletas.

Allí nos estaba esperando la persona de contacto del alojamiento para darnos de nuevo la bienvenida. Volvemos a indicar que se portaron muy bien con nosotros, nos tenían preparada la misma habitación que tuvimos anteriormente. Es más, durante nuestra ausencia no hubo nadie alojado en nuestra habitación, todo un detalle por su parte.

OCIO

Nuestro road trip por Cuba estaba llegando a su final así que aprovechamos para callejear y disfrutar de nuestros últimos días. De repente aparece un desfile de gigantes cabezudos, zancos y mucha música, ¡La Habana es La Habana!

Nos dirigimos hacia el único punto de la ciudad que tiene 5 esquinas. Este lugar se está haciendo últimamente muy famoso, sobre todo por la variedad gastronómica que hay. Sólo una de las 5 calles es peatonal y está llena de bares: un italiano, un kebap o un restaurante criollo son algunos de ellos. ¿Adivináis en cuál comimos nosotros?

No nos lo pensamos, optamos por el italiano. No es un sitio muy barato que digamos pero es altamente recomendable, lo que comimos estuvo más que a la altura. Nos pedimos unos raviolis al pesto y una pizza de cinco quesos que aún pensamos en ella. ¡Lo que daríamos por volver a probarla!

Por la tarde volvimos a la zona del Capitolio para subir a la terraza del hotel Iberostar Parque Central. Ojo con tomaros algo allí ya que el cambio te lo dan a 28 CUP. Si llevamos todo el artículo indicando que por debajo de 150 CUP no aceptéis nada, imaginaros que allí 1 € vale 28 CUP, totalmente inaceptable.

Aún así, solo por las vistas merece la pena subir. Si queréis sacar alguna foto que merezca la pena, os recomendamos que subáis a la terraza de este hotel porque probablemente tenga la mejor óptica del Paseo del Prado. De hecho, la foto que hicimos es la que tenemos de portada para este artículo.

Y como todos los caminos conducen a La Floridita, el resto de la tarde la pasamos allí. ¡Había que despedirse de esos daiquirís!

CENA

Esa noche habíamos reservado nuestra entrada para el espectáculo homenaje a Buena vista Social Club por lo que íbamos justos de tiempo. Fuimos al hotel a ducharnos y cambiarnos de ropa y buscamos un restaurante cercano para cenar. Vimos en Google que el restaurante Los Nardos se encontraba frente al Capitolio. Justo en el mismo edificio había dos restaurantes más, uno en cada planta y sin darnos cuenta la persona que estaba en la puerta nos lió y acabamos en otro restaurante.

Se llamaba D’Lirios y no lo recomendamos en absoluto. No nos gustó la comida, los platos eran de mala calidad y el servicio no tenía ganas de trabajar.

ESPECTÁCULO BUENA VISTA SOCIAL CLUB

A la hora indicada nos presentamos en la sede de los Legendarios del Guajirito para disfrutar del Espectáculo homenaje a Buena Vista Social Club. Para quien no los conozca, Buena Vista Social Club era un grupo mítico cubano muy reconocido. Seguro que si lo buscáis en Spotify os sonará alguna de sus canciones.

Ojo con la entrada ya que al parecer se trata del espectáculo estrella de La Habana. Es más, una vez que llegas allí te da la sensación de que si no vas al espectáculo es como no haber estado nunca en La Habana. Yo diría que exageran, aún así todo el mundo habla de él, incluso viajeros que conoces en otras ciudades.

Pues bien, todo el mundo quiere pillar cacho y van a intentar venderte la entrada por todos los lados: en la calle, en el alojamiento, en los bares, en las tiendas… Civitatis es el proveedor que más barato lo tiene y fue con ellos con quien lo reservamos. De todas las personas que nos ofrecieron las entradas, donde más barato nos las dejaron fue en el alojamiento por 35€, sin embargo en Civitatis había un 20% de descuento y lo tenían a 33,60€.

Veréis que hay dos tipos de entrada, con cena o sin cena. Nosotros optamos por el espectáculo sin cena aunque viendo la pinta que tenían los platos y, después de nuestra mala experiencia en el restaurante D’Lirios, igual hubiera sido buena opción reservar la entrada con cena. Eso sí, con nuestra entrada teníamos incluidas 3 copas por persona.

Como no podía ser de otra forma, el espectáculo comenzó con todos los componentes subidos al escenario. Para abrir la noche eligieron Chan Chan, una de sus canciones más populares. La presentadora del show era una de las caras más visibles de la televisión cubana.

Tras la presentación, iban saliendo al escenario uno por uno cantando sus temas en solitario. Otra cosa no pero conseguían amenizar la noche. Cantaban de tal forma que hacían partícipe al público, incluso se bajaban del escenario y se mezclaban entre la gente.

Para poner el broche de oro, hicieron una conga donde todo el mundo podía participar. Si queréis una noche divertida, entonces os recomendamos visitar el Espectáculo homenaje a Buena Vista Social Club. La entrada al Tropicana cuesta más del doble y además, tendréis que pagar el taxi de ida y vuelta ya que se encuentra retirado del centro. Sin embargo, el Buena Vista Social Club se ubica en plena Habana Vieja y el precio es asequible tratándose de un espectáculo.

DÍA 15

Nuestro vuelo salía a las 23:00 así que podíamos aprovechar de nuestras últimas horas en la ciudad. Tras desayunar en el alojamiento dimos un paseo para visitar aquellos lugares que aún no habíamos visto, como por ejemplo el coche Mambí.

Estábamos sedientos y tras esta visita seguimos paseando hasta llegar a la Bodeguita del Medio, había que despedirse de esos mojitos. Por suerte no había tanta gente como días anteriores y pudimos disfrutar bien del lugar.

Para comer fuimos a un lugar que merece la pena mencionar. Fue un poco de casualidad ya que no estaba incluido en nuestro itinerario, sin embargo tenía muy buenas críticas. Se llamaba El del Frente y está situado en la mítica calle O’Reilly. Tenía terraza pero hacía tanta calor que decidimos comer en el interior bajo el aire acondicionado, eso sí, el café nos lo tomamos afuera.

De entrante nos pedimos una tabla de panes con mantequilla y humus que estaban muy buenos. Como plato principal nos decantamos por pasta que también estaba de muerte. Si visitáis la ciudad os recomendamos este lugar.

Nos dirigimos hacia el alojamiento para recoger nuestras maletas. Después, fuimos al lugar que nos indicó la empresa de transportes para llevarnos de vuelta al aeropuerto, tocaba despedirse de Cuba.

TRANSFER

Reservamos el Transfer de vuelta al aeropuerto con Civitatis. Para ello vino un bus, el cual recogía a gente que se le alojaba en la misma zona y que además, volaba en el mismo avión que nosotros.

Cuando llegamos al aeropuerto había una cola enorme para hacer el check in. Hay que tener paciencia ya que en Cuba la burocracia va demasiado lenta y se toman su tiempo. Tanto es así que retrasaron nuestro vuelo 1 hora, aún así es un país que merece la pena conocer sí o sí.

13. RESUMEN

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